¿Sabes cuánto pagas por consumo reactivo? Análisis real de una boleta eléctrica.
Analizamos una cuenta eléctrica agrícola real donde el cargo por energía reactiva superó al de la propia energía activa consumida.
Una cuenta eléctrica no solo muestra cuánta energía consume una empresa. También puede incluir cargos por demanda, uso de energía en horarios determinados y condiciones eléctricas como un bajo factor de potencia.
En este caso real analizamos la cuenta de junio de 2026 de una instalación agrícola.
El resultado llamó la atención: el cargo por energía reactiva fue incluso mayor que el cargo correspondiente a la energía activa consumida.

El desglose de la cuenta
Energía activa consumida (3.080 kWh): $363.834
Demanda máxima de potencia: $574.574
Demanda en horas punta: $106.998
Cargo por energía reactiva: $439.071
Otros cargos regulados: $86.552

Los conceptos analizados sumaron $1.571.029 netos y el total final de la cuenta fue de aproximadamente $1,87 millones, considerando impuestos y ajustes.
El cargo por energía reactiva representó un 28% del monto neto analizado. Además, fue $75.237 superior al cargo por la propia energía activa consumida.
Qué es la energía reactiva
Equipos como motores, bombas de riego, transformadores y sistemas de refrigeración necesitan energía activa para realizar trabajo útil, pero también pueden demandar energía reactiva para generar los campos electromagnéticos necesarios para funcionar.
Esa energía reactiva no produce directamente bombeo, frío o movimiento. Sin embargo, circula por la instalación y por la red eléctrica, aumentando la corriente y la capacidad que deben soportar conductores, transformadores y otros equipos.
La relación entre la energía útil y la energía total requerida se expresa mediante el factor de potencia. Su valor máximo es 1: mientras más bajo sea, menos eficiente es el uso de la infraestructura eléctrica.
Por qué se aplicó este recargo
En Chile, cuando el factor de potencia medio mensual es inferior a 0,93, puede aplicarse un recargo. Una de las metodologías considera un incremento de 1% por cada 0,01 que el indicador se encuentre bajo ese nivel.
En la cuenta analizada se aplicó un recargo de 42%, consistente con un factor de potencia aproximado de 0,51. Es un valor considerablemente inferior al nivel de referencia de 0,93.
La metodología exacta y la base sobre la cual se calcula el cargo dependen de la tarifa, las mediciones y las condiciones de facturación. Por eso no basta con observar un porcentaje: es necesario revisar la cuenta completa y sus registros de energía activa y reactiva.
¿Cuánto podría representar durante un año?
En junio, el cargo fue de $439.071.
Si un valor similar se repitiera durante doce meses, el costo alcanzaría aproximadamente $5.268.852 al año.
Esto no significa que ese será necesariamente el costo anual, porque el factor de potencia puede variar según la temporada, las horas de funcionamiento y los equipos utilizados. Pero muestra la magnitud económica que puede alcanzar una condición no corregida.
¿Un proyecto fotovoltaico soluciona este problema?

Un sistema fotovoltaico reduce la energía activa que la instalación obtiene desde la red. Sin embargo, no corrige automáticamente la demanda reactiva producida por motores, bombas, transformadores o cámaras de frío.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles señala que el factor de potencia está asociado a las cargas de la instalación y no al medio de generación que entrega la energía. Por lo tanto, el consumo activo y el factor de potencia deben analizarse como variables relacionadas, pero diferentes.
Dependiendo del caso, la solución puede considerar equipos de compensación, ajustes operacionales, revisión de cargas o una configuración eléctrica coordinada con el proyecto fotovoltaico. La alternativa adecuada debe definirse a partir de mediciones y de un análisis técnico.
Qué conviene revisar antes de diseñar un proyecto
Una evaluación energética completa debería considerar, entre otros elementos:
Al menos doce meses de cuentas eléctricas.
Energía activa y reactiva registrada.
Factor de potencia mensual.
Demanda máxima y demanda en horas punta.
Tarifa eléctrica vigente.
Horarios de bombeo, frío y procesos productivos.
Estado de los sistemas de compensación existentes.
Perfil estacional de operación.
Potencia y comportamiento de las principales cargas.
Este análisis permite distinguir qué costos puede reducir un sistema fotovoltaico y cuáles requieren una solución eléctrica complementaria.
La lectura de fondo
El mayor ahorro no siempre comienza instalando más paneles. Muchas veces comienza entendiendo correctamente qué está cobrando la distribuidora y por qué.
En BeSolar analizamos la cuenta y la operación del cliente antes de proponer un proyecto. De esta manera podemos desarrollar una solución energética a medida, considerando generación fotovoltaica, almacenamiento y las condiciones eléctricas reales de la instalación.
Fuentes técnicas: CGE, conceptos de facturación (sta.cge.cl/grandes-clientes/concepto-de-facturacion) y SEC, pronunciamiento sobre factor de potencia y generación distribuida (sec.cl, oficio OC13190 de 2019).


Comentarios