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Netbilling o PMGD: dos caminos para convertir la energía solar en una decisión de negocio

  • Foto del escritor: Yolanda Sande
    Yolanda Sande
  • 29 abr
  • 2 min de lectura

Cuando una empresa empieza a evaluar energía solar, muchas veces la conversación parte por lo evidente: cuántos paneles instalar, cuánto cuesta el proyecto o cuánto se puede ahorrar.


Pero antes de llegar a eso, hay una pregunta clave:


¿Qué tipo de proyecto solar le conviene realmente a mi empresa?

En Chile, existen distintos modelos para desarrollar energía fotovoltaica. Dos de los más relevantes para empresas son el autoconsumo con Netbilling y los proyectos PMGD.

Aunque ambos se relacionan con generación solar, responden a objetivos distintos.


El Netbilling está pensado principalmente para empresas que quieren generar energía para su propio consumo. La energía producida por los paneles se utiliza en la operación y, si existen excedentes, estos pueden ser inyectados a la red. La SEC explica que la Ley de Generación Distribuida para Autoconsumo, conocida también como Netbilling, entrega a los usuarios el derecho a vender sus excedentes directamente a la distribuidora eléctrica a un precio regulado.

En simple: si tu empresa consume energía durante el día y quiere reducir su cuenta eléctrica, el Netbilling puede ser una alternativa muy atractiva.

Este modelo suele hacer mucho sentido para agrícolas, agroindustrias, plantas de proceso, bodegas, oficinas, comercios, centros logísticos y operaciones con consumo constante.

Los PMGD, en cambio, responden a una lógica distinta. Son proyectos de generación distribuida conectados a redes de media tensión, con sus propios procedimientos, metodologías y exigencias de conexión y operación, regulados por normativa técnica de la Comisión Nacional de Energía.

En simple: un PMGD no necesariamente está pensado para abastecer el consumo directo de una empresa, sino para generar energía y venderla al sistema eléctrico.

Entonces, ¿cuál conviene?


Depende.


Si tu empresa quiere reducir su gasto eléctrico y aprovechar su propio consumo, probablemente el camino sea un proyecto de autoconsumo. Si existe terreno disponible, condiciones técnicas y un interés de inversión energética más amplio, un PMGD podría evaluarse como alternativa.


Lo importante es no elegir el modelo antes de entender la operación.

Un buen proyecto solar no parte con una solución estándar. Parte con preguntas:

¿Cuándo consume más energía la empresa?¿Cuánto paga hoy por electricidad?¿Tiene techo, suelo o estacionamientos disponibles?¿Su consumo es estable o estacional?¿Quiere ahorrar, invertir o ambas?¿Puede acceder a financiamiento?¿Qué retorno espera del proyecto?

Ahí está la diferencia entre instalar paneles y diseñar una solución energética.

En BeSolar, evaluamos cada proyecto desde su realidad técnica, financiera y operacional. Porque la energía solar no es una receta única: es una herramienta que debe adaptarse al negocio.


¿No sabes si a tu empresa le conviene Netbilling, PMGD o una solución de autoconsumo? Conversemos. En BeSolar te ayudamos a evaluar el mejor camino.



 
 
 
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